martes, 5 de abril de 2016

La Guardia Suiza Pontificia (I)

Su historia comienza a finales del siglo XV en el que ya se buscaba un cuerpo estable para la protección del Papa, ya que eran numerosos los mercenarios extranjeros que servían en los ejércitos del Papa. Los primeros intentos fueron llevado a cabo por el Papa Sixto IV, pero fue el cardenal Giuliano della Rovere, que posteriormente fue el Papa Julio II, a quien le llamo atención los mercenarios extranjeros especialmente a los soldados suizos por su coraje, sentimientos nobles y lealtad que poseían. Por lo que el Papa solicitó a varios cantones católicos de la Confederación Suiza que aportaran unos 200 soldados para la protección del Papa y de la Santa Sede. Fuel el 22 de enero de 1506 cuando llegaron los primeros soldados bajo el mando del Capitán Kaspar Von Silenen, y es esta la fecha que se establece como la fundación de la Guardia Suiza Pontificia.

Fueron numerosas ocasiones que combatieron junto a otros cuerpos de los ejércitos papales en el que se incluían en la última fase de este ejército papal a los Zuavos Pontificios entre otros cuerpos, ya que el ejército papal desapareció junto a los Estados Pontificios tras la reunificación de Italia en la década de los 1870.

Su primera gran acción tuvo lugar el 6 de mayo de 1527 en el “Saqueo de Roma” por parte de Carlos I de España, ya que su ejército se disponía a entrar en San Pedro para tomar al Papa Clemente VI, pero la Guardia Suiza Pontificia les hizo frente en la propia escalinata de la Basílica donde murieron 147 de los 189 soldados que formaban la Guardia Suiza, con lo que les dio tiempo al resto para poder evacuar al Papa al castillo de San Angelo y salvar  así su vida. Cada 6 de mayo los nuevos reclutas hacen su juramento al Papa para incorporarse a la Guardia Suiza Pontificia. Otra curiosa acción fue en la II Guerra Mundial, cuando el ejercito alemán ocupo Roma en septiembre del 1943, el Papa Pio XII ordeno guardar las armas de fuego, y el ejercito alemán no se atrevió a entrar a la ciudad del Vaticano por ordenes de Hitler, teniendo enfrente al ejercito alemán a una Guardia Suiza con su particular uniforme y sólo armado con la alabarda característica.


Su organización ha tenido varias transformaciones a lo largo de su historia, pero la última llevada a cabo por el Papa Juan Pablo II, queda de la siguiente manera: un Capitán Comandante con el grado de Coronel, un Teniente con grado de Teniente Coronel, un capellán con el grado de Teniente Coronel , un Alférez con el grado de Mayor, un Alférez con el grado de Capitán, un Sargento Mayor con el grado de Teniente , cuatro Sargentos con el grado de Alférez, 10 cabos 1º con el grado de Suboficial, 10 cabos con el grado de Sargento-Mayor y 70 alabarderos con el grado de Sargento, totalizando unos 100, aunque esta cantidad puede ser superior por los reclutas. Resulta curioso los mandos ya que tienen mucha afinidad por los que se utilizan en las fiestas de Moros y Cristianos de Bocairent y el la Filà del Tercio de Zuavos, compuesto por Capitán, Alférez, Sargento y Cabos. Otra de las características son las condiciones para formar parte, ya que deben cumplir los siguientes requisitos: tener nacionalidad suiza, medir como mínimo 1,74 cm, ser católico romano, soltero, tener estudios mínimos de bachiller, tener una reputación intachable y haber cumplido con el servicio militar. Además de ser la unidad militar más antigua del mundo, también son los únicos que combinan el armamento moderno con alabardas y espadas.
60.645.

No hay comentarios: