Reseña histórica de la filada de Zuavos de Bocairente año 1906


Año 1906

Capitán Eduardo Espí Moltó


Debemos empezar por la famosa pieza1 que se llevó a cabo en el mes de Septiembre antecedente a esta fiesta porque se puede afirmar que fue un acontecimiento. Tuvo lugar en la Masía de Camorra y allí se echó el burro por la ventana, corrida de toros, de conejos, hubo carne asada en abundancia, vino del superior y de sobra, pues hubo hombre que le salió por la boca tal como le entró, Pere el Corren bailó el tango, el cual se acreditó mucho por sus rápidos movimientos y el final fue tener que despreciar a un individuo que mordió a otro a causa de tanto que le quería, de modo que si le muerde por odio o por venganza lo despedaza.


Cómo todavía teníamos a nuestra cuenta el inquilinato del Maset de Cantó y por consiguiente era nuestra propia casa, allí teníamos nuestras reuniones que jamás se borrarán de nuestra memoria, aunque digan lo que quieran los modernos zuavos.


Allí se bailaba, se cantaba, se representaba nada menos que la célebre obra dramática D. Juan Tenorio, además de vez en cuando se encendía fuego en medio del local con alguna aleaga 2 o iban rodando por el suelo los tizones de pino encendidos y todo esto se hacía al compás de una célebre polca acompañada de su correspondiente guitarra.


Nadie cogió entonces más tremenda botifarra3 que el señor de Terol, no por las enajenaciones de las bromas que se hacían frecuentemente, si no por la cuenta de unas cuetas 4 , es decir que no quería pagar cuetas y se excusaba diciendo que todo lo cargaban a las cuetas y por más cuetas, hasta que por fin se acabó aquella botifarra del modo que muchos saben y yo me callo.


En este año como todos, la noche de la paella la gente animada, pero cuando ya no quedaba nada que apurar cogieron unos cuantos rumbo incierto. Estos que se dejaban dominar por cualquier mujerzuela cuando estaban en tiempo normal, no eran así cuando se sentían empujados por la fuerza del vino cuando les hervía en la barriga, y menos aguantar directas o indirectas de ningún forastero.


Pues cómo iba diciendo nuestros hombres que nadie les paraba el barco cuando iban de serenata, quiso un atrevido forastero cantarles a boca de jarro la canción de la gallina. Nuestro amigo Lioniset que entonces se quería llamar así para despistar a los curiosos y José Vañó Tiraure, fueron los que tomaron la parte más activa en este asunto, y retando al botarate que así les había provocado no tuvo valor para aceptar, ni mucho menos para repetir lo que antes hasta dicho, y de un gallo que era momentos antes quedó hecho en lo más cobarde y gallina, quedando el campo de los nuestros. Esto era en aquel entonces los zuavos y esto sin hacer nunca armas contra nadie, ni autoridades ni súbditos.


En este año dejó de prestar servicio como en clase de sargento nuestro amigo Miguel Calatayud que tantos años lo venía haciendo, pero a consecuencia de una reyerta que tuvo con Joaquín Peti en uno de los ensayos en las eras, no quiso ya prestar el servicio que tantos sacrificios le habían costado y en defecto de este se brindó Francisco Vañó (Menigo) pero este hombre aunque voluntario no tenia aptitudes para afrontar tantos contratiempos como se presentan en una filada como esta que estaba ya a una altura considerable, pues éramos ya 34 y todos o la mayor parte elemento joven que había que fumarles en pipa cuando menos.


Leandro Cardós, fuerte como un roble para aguantarse sobre sus rodillas fue uno de los que más se distinguieron en este año como en otros muchos, nada le asusta ni le acobarda por nada, si tocan baila y si bailan canta, es decir que aprovecha para todo en asunto de fiestas, y así sucesivamente como había tantos, el pobre Francisco no se atrevió a ocupar la plaza de sargento.


Un individuo llamado Hilario Alcaraz no se quedó en este año tampoco de los de retaguardia, no es porque fuera de los más largos, pero el hombre tiene que haber algún día en el año para él en que pueda echar una cana al aire. Pues el tal Hilario junto con Enrique Sancholi tomaron las de Villadiego 5  el día de San Blas y al despertar el alba del día siguiente todavía no habían acabado la vuelta y les cogió el contrabando en disputa que si era la Luna o el Sol lo que les estaba iluminando y de esto resultó hacer meu y basta, se acabó la fiesta para ellos.


Hay que advertir que finalizó la fiesta con un tiempo bastante desagradable, porque el último día por la tarde cayó fuerte nevada con lo que tuvo que concluir la fiesta antes de tiempo, es decir suprimiendo las serenatas del día último. Pero no pasó así, porque habitando nuestro capitán como habitaba en la calle Tras la Villa que está por completo falta de policía y por consiguiente el piso bastante desigual, hubo quien empezó la carrera del horno de San Gayetano y paró en el Tin(t), sin poder hacer el saludo al Sr. capitán, pues tanta era la velocidad que llevaba que envuelto entre la nieve no se observaba más que una bola blanca rodando cuesta abajo.


No quiero pasar por alto la serenata que tuvo lugar en el Café de España en que Rafael Vilaplana echó el resto con su guitarra acompañándole Pere el Corren, Marcelino Alcaraz, Julian Castelló y Leandro Cardós, que con muy acompasada orquesta tuvimos que dar gracias a la gran multitud de forasteros que se apiñaban por oírnos, la esposa de Rafael y la del Sr. capitán que también tomaron parte en aquella velada fueron las que pusieron fin al grande e improvisado concierto, llevándose a sus respectivos maridos dejando a los asistentes en un palmo de narices.


Y aquí queda apuntado a grandes rasgos aquella grata jornada que pasará el tiempo sí, pero su memoria no pasará de la mente de los que tuvieron la dicha de presenciarla, porque hay que confesar la verdad, había en aquella época buenos apuestos jóvenes de mucha chispa y además bastante abnegados en lo que disponía la directiva, así que no era necesario requerir al orden a nadie, cada cual ocupa su lugar.


Y esto sin lo que queda apuntado lo pueden afirmar los pocos veteranos que quedan de aquella época.


Depositario Joaquín Castelló, representante Olegario Doménech, de cuentas por individuo

13,40 pesetas 6.


Autor: Julián Castelló Silvestre (1876-1940)


1  Esta pieza como denomina, son las actuales "fueras" que se realizan meses antes de fiestas para ir calentando motores.


2  Se refiere al arbusto aliaga, que prende muy fácilmente.


3  Botifarra en valenciano es morcilla, pero en este contexto se refiere a enfado.


4  Se ve que el Sr. Terol no decía bien la palabra cuentas y decía "cuetas", de ahí la broma y el enfado. Julián Castelló lo narra de una forma muy suspicaz.



5  Expresión de quien se ausenta atropelladamente para huir de un riesgo o un compromiso.


6  0,080 euros por festero.



192.980


Who Was Elmer Ellsworth? Shaun C. Grenan


 

Who Was Elmer Ellsworth?

¿Quién fue Elmer Ellsworth? Este libro para jóvenes lectores de la serie "¿Quién fue...?" cuenta la historia de un joven que se abrió camino desde un pequeño pueblo en la zona rural de Nueva York hasta convertirse en el centro de atención nacional. 

Fue la primera celebridad en la historia de Estados Unidos y ayudó al presidente Abraham Lincoln en su camino para convertirse en presidente de los Estados Unidos. 

Su vida trágicamente corta fue inspiración para millones de estadounidenses y, en el siglo XXI, ha sido olvidado. Este libro de capítulos muestra dibujos, pinturas e imágenes de su vida, y es una lectura fácil dirigida a estudiantes de 5º a 8º grado.

Esta el la historia de Elmer Ellsworth, a quien el presidente Lincoln lo llamó "el mejor pequeño hombre que jamás he conocido".

Editorial: Indenpendently publisehd ( 30 de marzo de 2022)

Idioma: Inglés.

Tapa Blanda: 72 páginas.

ISSBN-13  :  979-8441438711


192.785




Reseña histórica de la filada de Zuavos de Bocairente año 1905



Año 1905

Capitán Tomás Vañó 1



Después de lo que queda ya dicho de los capitanes que han predecido a éste y de todos las asuntos que en pro o en contra de la filada se han llevado a efecto, creerán muchos que aquí hacemos punto final porque se concluye la historia de la comparsa de zuavos, el que esto piense discurre poco, y además se engaña de medio a medio, porque aquí hay mucho que decir y mucho más que escuchar, y si no oído...


En la época a que me refiero estaba el pueblo alterado por un horroroso crimen que pocos días antes de la fiesta se había perpetrado en la persona de un pobre viejo que habitaba en la calle de Obispo Miró (antes Ravalet), perpetrado por dos jóvenes que por desgracia los dos eran casados e hijos del pueblo, y a consecuencia de este crimen el pueblo estaba todavía consternado por aquel lamentable suceso digno de lástima. Pero no obstante de esto, siguió su curso normal como todos los años sin alteraciones de ningún género. 2


Seguramente la música de Adceneta se había constituido en nosotros y formado un concepto de la comparsa, considerándola ya como propia. Así que no teníamos mas que mandar una carta indicando nuestro deseo y al momento era atendido, tal era el cariño que habianse tomado ambas partes que no bastaba más compromiso que una carta con dos renglones y estaba hecho el contrato de costumbre.


La filada constaba en este año de 35 plazas y abundaban los elementos jóvenes, así que

éramos la envidia de los demás.


Las plazas que este año constituían la música fueron 26, de modo que entre el resto de

individuos que quedaron sin músico y lo reintegrado en el fondo de las quintinas, nos resultó la fiesta poco más de 16 pesetas3 sin músico y para esto que se hizo un gasto en las mochilas de los niños y componer los delantales que había de los hombres desechados desde el año anterior.


A pesar del carácter extraordinario que acompañaba al tal D. Tomás Vañó, hay que ser

consecuentes, era aunque un genio mudable muy buen festero que eso no es decir que sea el hombre antipático por sí, si no por su genio se hacía insoportable.


Se empeñó este buen señor en que había de estrenar una banda nueva, y al efecto lo llevó.


Con buen acierto fue dibujada por la hábil mano de un hijo del mencionado capitán

D. Joaquín Vañó Cabanes, pbro. y delicadamente bordada por una hija del mismo Dª Josefina Vañó Cabanes, lo cual resultó una obra de arte que bien puede admirarse hoy en día.


La referida banda fue regalada a la comparsa, pero con la condición que el referido le habían de ser depositario de ella mientras viviera, y en faltando pasaría su familia a encargarse de este depósito, cuyas debidas formalidades fueron puestas en manos del notario de esta villa de Bocairente D. Vicente Colomer Sanz y ante los testigos don José Mª Vañó, Tomás Galiana y Miguel Calatayud, extendieron la escritura de compromiso, quedando desde esta fecha la filada dueña de esta joya que al presente posee, en la condición que todos los años antes de celebrarse la entrada de moros y cristianos, deberá personarse en la casa donde esté depositada la dicha banda el capitán acompañado de dos individuos de la misma comparsa con uniforme y entonces se le hará entrega. Y concluido el acto de la procesión se devolverá a la respectiva familia acompañada del piquete y música.


Con motivo de la buena armonia que reinaba por aquel entonces, se inició un bailete que

el señor Vilaplana se encargó de la dirección. Para el efecto se construyeron 32 banderas con los colores nacionales que se encargaron de su construcción: Vicente Cantó y Julián Castelló junto con el sargento Fco. Vañó, los cuales trabajaron todo cuanto fue necesario para dejarlo al corriente a su debido tiempo y poder con oportunidad celebrar los referidos individuos junto con sus compañeros los indispensables ensayos.


La noche de la Virgen de la Candelaria4 fue la señalada para estrenar el bonito bailete y

después de reunir un numeroso gentío en medio de la plaza para efectuarlo acabamos por desfilar uno tras de otro dejando al público en un palmo de narices.


Rafael Vilaplana que no podía separarse ni un momento de su amigo querido Eduardo

Espí, abandonó su destino que era el de interpretar el bailete al son de la guitarra cogiendo las banderas para bailar.


En vista de esto protestaron todos de aquella revolución y volvió nuestro músico a

emprender su guitarra y proseguimos la marcha hasta la plaza de S. Vicente (antes Presó).


Allí se formó el coro para ejecutar la referida danza, cuando estaban todos dispuestos para el solemne acto le pegó un fuerte porrazo a la guitarra uno de los concursantes, que a la razón también pertenecía a nuestra compañía, llamado Carlos Carbonell, el que hizo trizas la guitarra y allí se acabó finalmente la broma porque disgustó a todos la acción tan ridícula de aquel individuo, en vista de esto dejó de seguir adelante la broma y cada cual se retiró a donde mejor le pareció.


En este mismo año fue lo ocurrido al polvorista de Eduardo Espí en la calle del Pósito y

esto ocurrió de la siguiente manera...


Empezó la embajada de la tarde, o sea el disparo desde la calle del Pósito y al tocarnos el

turno a los zuavos que son los últimos que forman cuando no sale estudiantina, empezó el disparo. El referido Eduardo Espí tenía a su polvorista al lado con una cajita de madera llena de pólvora y tuvo la desgracia el pobre muchacho que al sacar la medida llena para hacer el segundo, una chispa prendió fuego a la cajita de aquel material inflamable, el cual le hizo volar por lo alto la gorra y le quemó la cara dejándole hecho un monstruo.


Este chico fue inmediatamente atendido y curado en casa de Juan Bta. Puerto y de allí le

condujeron a su casa sufriendo la filada un disgusto como se podrá imaginar, y el muchacho una grande temporada de sufrir.


Hubo también algunas turcas5 pero merece especial mención la que cogió Miguel Luna, este individuo después de cargar en bala no pudo resistir la revolución dentro la barriga y se echó en un petate en casa del mismo capitán y desde allí desafiaba a sus enemigos pero sin moverse de su sitio esperaba a su contrario a pie firme, es decir acostado porque no podía tenerse en pie.


Y vaya otro accidente, puesto que este año parece que no se trataba de otra cosa más que de calamidades.


José Molina (Artiller) Q. E. P. D. se preparaba para subir a visitar al Stmo. Cristo en el último día de fiesta, pero al ir a probar el arcabuz en la puerta de casa del capitán, le reventó éste entre las manos causándole algunas lesiones en la cara y en ambas manos.


Durante el año también se registraron algunos accidentes que no quiero dejar de publicar

por ser de sumo interés para todos los zuavos, porque si bien es verdad que el primero no se refiere a cosa concreta para nadie, en el segundo debemos fijar la atención para no dejarnos dominar respecto a la fiesta por persona alguna.


En primer lugar tuvimos una defunción que fue la del pobre Joaquín Belda, que no pudo

resistir más tiempo su aguda enfermedad y la descansada mano de la muerte segó aquella vida que todavía era joven el día 17 de Octubre del 1905. Su cadáver fue conducido hasta su última morada por los individuos de la comparsa.


Y en el mismo año tuvimos la cuestión del paso de la cruz, arrastrados por D. Tomás Vañó

Bernabeu agregaron el referido paso a la filada imponiendo una obligación precisa bajo firma de notario y testigos que alternarán en el Motete las dos músicas de la localidad.


Por desgracia en esta época tocar en Bocairente este resorte era desafinar el concierto

popular y desgraciadamente alcanzó a los zuavos en esta ocasión, que estuvo la filada a punto de naufragar y gracias a que hubo algunos que dejando la opinión a un lado no se dieron por entendidos y así la marcha no se interrumpió.


Ya puede comprenderse pues lo mucho y difícil que en este año se tuvo que afrontar, pero

esto no fue estorbo para el progreso y marcha de la corporación aunque el deseo de algunos espectadores hubiera sido ése, el que hubiéramos sucumbido.


Tal era en esta época el modo de ser de este pueblo sin excepción de persona y aunque era una aberración no se comprendía, o no se quería comprender y basta de narraciones que no nos incumben hoy, pasemos al siguiente año, porque creo muy bien que habrá deseos de saber y anhelo de curiosidad de enterarse de la historia de esta filada.


Pues yo para complacer a algunos curiosos he tenido a bien redactar la presente historia que no dudo desagradará a muchos por tocarles el amor propio, pero no importa, a quien le pique que se rasque.


Depositario este año Joaquín Castelló, representante Tomás Galiana, de cuentas 15,70

pesetas por plaza6.


Autor: Julián Castelló Silvestre (1876-1940)


1  Tomás Vañó Carbonell


2  
También el suceso acontecido "En Bocairente se ha suicidado, dispandose un tiro en la sien derecha, el vecino José Molina, Bascó, de 64 años, de oficio chocolatero". 
El Pueblo : diario republicano de Valencia: El Pueblo : diario republicano de Valencia - Año XIII Número 3736 - 12 de enero de enero de 1905.


3  1 euro = 166,386 pesetas. 0,096 euros.


4  La Virgen de la Candelaria se celebra el 2 de febrero. En esa época coincidía con el día de la Entrada.


5  turcas = borracheras.


6  0,094 euros por festero.


192.450





















Chaqueta de tropa de sub oficial del 2º Regimiento de Zuavos de Oran modelo 1879.




En tela de color azul oscuro con falsos bolsillos llamados "tombô" en tela gruesa blanca, del 2º regimiento de Zuavos, enmarcados con una trenza plana en tejido de algodón escarlata que termina en un trébol. En el borde de la chaqueta trenza cuadrada de 3 mm de ancho y trenza plana de 12 mm de ancho.




Puños de manga puntiagudos, con una hendidura en el interior de la manga. Galón llamado "craqueado" en guarniciones de oro. En la manga izquierda, insignia de premio de francotirador de primera clase en bastón dorado, bordada en tela azul oscuro.




En la parte trasera dos pequeñas muescas para mayor comodidad.




Cuerpo y mangas forradas en cretona de algodón color crudo, estampados de cariño en el “2e. Zoua.", marcas de tamaño y número de soldado.




Fuente: Betrand Malvaux


192.105

Reseña histórica de la filada de Zuavos de Bocairente año 1904


Año 1904

Capitán José Sempere 1


No es posible acertar a decir el carácter que a este entusiasta festero le revestía cuando se trataba de festejar a su santo patrón San Blas. Y si bien él era uno de los que tiraban el resto cuando le tocaba el turno, no era menos su esposa que nada le dolía en cuanto se trataba de hacer algún sacrificio en beneficio del santo de su nombre para honrarlo.


Ya en este período éramos dueños de una casita (o mejor dicho alquilada), situada en el Repuncho, propiedad de Vicente Cantó, que también era uno de los que formaban a nuestro lacio, cuya finca o maset era lo que constituía toda nuestra felicidad. Todo el año, pero en particular los domingos y días de fiestas, allí al compás de la bien templada guitarra se cantaban por habaneras y serenatas más inspirados que los versos de un poeta. Mientras que algunos se entretenían con estos pasatiempos tan honestos, otros pasaban el rato con algunos juegos también lícitos, y así transcurrían las tardes con las armonías de muchos y la satisfacción de otros. Repetimos el juego de lotería en este año y a la sazón nos lo proporcionó el dueño del Café de España, el arriendo de un juego de lotería que en aquella localidad había, a la que después de consultarlo en junta general aceptamos (este trato ya fue con las formalidades para todo el año, pues el año anterior no fue mas que para una temporada), y nos dispusimos a cumplir todos con las estrictas obligaciones que nos habíamos impuesto.


Pingüe fue la ganancia que nos proporcionó este entretenimiento y además un beneficio para la comparsa, puesto que emprendido aquel negocio todos trabajaban con interés, como si fuera cosa particular de cada uno.


Durante todo el año se iba recaudando trece, catorce pesetas2 más o menos todos los domingos, pero solamente en las dos fiestas de Navidad, se recaudaron según consta en la libreta de recaudación que al individuo Julián Castelló le estaba confiada, en la 1ª fiesta 65 pesetas y en la 2ª 62, esto a parte de las fiestas de Fin de Año y reyes que se recaudaron 95 pesetas, que creo que es una cantidad regular, de manera que en la distribución que se hizo el día de cuentas de aquel año, tocó a los que prestaban este servicio 7 pesetas y a los que no lo prestaron 2,50 pesetas, además mercamos dos calderos grandes, una mesa de pino que es la que hoy existe con forro de hojalata, los delantales de la escuadra de gastadores que en este año se hicieron nuevos y algunos bancos que se hicieron nuevos también, pues carecíamos de muchas cosas y nos fuimos habilitando.


Gran animación había entonces en esta corporación, pero también tuvimos que lamentar una baja, no por deserción, sino por fugitivo, que después de apelar a todos los medios que estuvieron a nuestro alcance acabamos por no sacar nada en limpio.


Confiada estaba por entonces la banda de alférez a D. Luzgardo Ureña (Bolet), pero este individuo se vio acosado por causas que él mismo no sabía explicar y abdicó de aquel compromiso que había contraído en presencia de una corporación de hombres que  él creía que eran niños, después de muchos rodeos convocó junta general para tratar de aquel asunto que al parecer para él no tenía importancia alguna, y al querer hacer entrega de aquel compromiso se le echaron muchos individuos encima con ademanes provocativos. Se defendió como pudo, pero en una descompostura muy poco agradable tuvo la desfachatez de coger del brazo para persuadirle a Tomás Galiana, y éste que no las tiene todas, le dio un empujón agregándole que a él nadie le tocaba mas que su mujer y no a todas horas, con lo que se vio corrido el pobre Luzgardo y tuvo que marcharse a Barcelona poco después.

También hay que advertir en todo esto que no por esto se quedó la filada huérfana de mando; a rey muerto, rey puesto, como dice el refrán y surgió capitán enseguida. Y este accidente no interrumpió, ni en parte ni en nada, la marcha de la comparsa que tantos progresos iba haciendo y tan gratos recuerdos iba dejando en el corazón de todos los que entonces teníamos la dicha de pertenecer.


Durante los actos de fiesta mucha formalidad, a excepción del piquete que todos abandonaron al santo una vez llegó a la plaza, esto no es decir que lo abandonaron, si no que al comprender que en la plaza había mucha gente no titubearon en dejarlo un poco para reponerse con algún culicoen alguna casa particular.


Algunos compatriotas nuestros que tanto disfrutan en estos días, quisieron tomar parte en algún acto de fiesta, para lo cual pidieron permiso a la comparsa para poderse uniformar, lo cual se les concedió. Joaquín Patricio Vidal y a instancias de José Mª Vañó, salió José Mª Orquín que juntos estos tres jóvenes con algunos de la filada llevaron la parte sonante y cantante, y si a esto agregamos las ocurrencias de (Chapa Chapa) que era el que dirigía la orquesta, excuso decir que es lo que pasaría aunque algunos demasiado lo saben.


No quiero pasar en alto la ocurrencia que tuvieron algunos y consistió en hacer tragar el vino a cierto individuo que no le gustaba.


Concertada estaba la tramoya en una de las mesas del Café España, en cuyo sitio se había de reunir la gente en la noche de San Blas después de la cena. Todos acudieron al lugar de la cita con tiempo anticipado a fin de no infundir sospechas y a la hora indicada llegó el sujeto a quien esperaban, limpiándose los dientes (gracias que entonces tenía) pues acababa de cenar.


A penas llegó se le brindó asiento y se le sirvió el café frio que al efecto ya estaba contenido en el vaso, pero éste le miró sin atreverse a gustarlo, pero le persuadieron que era café.


Como resulta que en fiestas la nariz es el sentido que menos falta hace, nuestro protagonista bebió, pero al llegar al paladar aquel líquido que había pasado por café y era vino, arrojó sobre la mesa el vaso, el vino y, hasta la última tripa hubiera echado si no le dan un contraveneno, y así pasó la broma de aquella noche.


Siempre por lo general, en todas las reuniones hay sujetos que inventan y otros que copian, y para esto viene al caso lo que pasó en la noche última después de cansados de las copas de Blanco.


Hallábanse en casa de Fco. Cabanes bebiendo los individuos: Tomás Galiana, Olegario Doménech, José Mª Vañó, Miguel Calatayud, Leandro Cardós y otros, pero resultó que se ponía la casa al caliente y había que salir a tomar el fresco, como en efecto a la calle salieron y por no ensuciar los vasos echaron mano de la vasija donde suelen beber los burros y a la débil luz de un viejo candil allí se amorraron todos y al compás de la bonita habanera el torero bandellirero apuraron las vasijas habidas y por haber, de donde procede la historia Cova de Garró y finalizó el acto en casa de Cascarró, de donde salieron a las 6 de la mañana para quitarse el traje y marcharse al trabajo con la ropa de mecánico.


Y así terminó aquella jornada que todos celebran al hacer solamente mención de ella, pues las ocurrencias gustan a todos.


Autor: Julián Castelló Silvestre (1876-1940)


1  José Sempere Albero

2  1 euro = 166,386 pesetas

3  Refrigerio


191.880

Lista de Capitanes de la Filà Tercio de Zuavos 1878 - 2020 (Actualizada 2022)



Este el listado actualizado de los capitanes de la Filà Tercio de Zuavos desde 1878 hasta 2022.

En negrita cursiva entrecomillas: son los apellidos completos fruto de la investigación de Zuavos del Mundo que no aparecen en el listado oficial.

Los asteriscos indican las veces que han sido capitanes.

 En color morado son las capitanas de la Filà.

La foto es el cuadro que le regalaron al capitán de 2020 Luis Silvestre Borrego sus amigos de Festa Avant! por su capitanía del artista bocairentino Joaquín Calatayud.



1878.- Santiago Mengual Navarro 
1
1888.- "José Ferre" 2 ???
1896.- Olegario Doménech Pascual
1901.- Joaquin Belda Santonja
1902.- José Ramón Molina Silvestre
1903.- José Castelló "Ferre"
1904.- José Sempere "Albero" (**)
1905.- Tomás Vañó Carbonell
1906.- Eduardo Espí Moltó
1907.- Bautista Navarro ???
1908.- Enrique Calatayud ???
1909.- Joaquín Petit "Ferre"
1910.- Vicente Puerto Belda
1911.- Julián Mora Castelló
1912.- Francisco de Paula Cabanes Cabanes (****)
1913.- Francisco Castro Romero
1914.- José Sempere "Albero" (**)
1915.- Francisco Llinares Esquerdo
1916.- Francisco de Paula Cabanes Cabanes (****)
1917.- Ricardo Juan "Vañó" (**)
1918.- Agustín Calabuig Belda
1919.- Vicente Cabanes Cabanes
1920.- Patricio Vidal Navarro (***)
1921.- Andrés Roselló Bernabeu
1922.- Santiago Doménech Reig
1923.- Francisco de Paula Cabanes Cabanes (****)
1924.- Ricardo Juan Vañó (**)
1925.- Patricio Vidal Navarro (***)
1926.- José Mora Juan
1927.- Jaime Molina Carbonell
1928.- Francisco Molina Calatayud
1929.- Vicente Antolí Cantó
1930.- Jaime Mayor Mayor
1931.- Higinio Castelló Belda (**)
1932.- Nicolás Silvestre Francés
1933.- Francisco de Paula Cabanes Cabanes (****)
1934.- Patricio Vidal Navarro (***)
1935.- Antonia Cabanes Carbonell
1936.- Consuelito Casa Cabanes
1937.- Guerra Civil Española
1938.- Guerra Civil Española
1939.- Guerra Civil Española
1940.- Nicolás Beneyto Vañó
1941.- María Luisa Calatayud "Pastor"
1942.- Francisco Molina Vañó
1943.- Ramón Silvestre Ferre (***)
1944.- José María Molina Vañó
1945.- Eduardo Juan Castelló pero no salió por duelo, sustituido por Ambrosio Vaño Ribera.
1946.- Blas Silvestre Jornet
1947.- Hilario Asensio Pascual
1948.- Francisco Calabuig Calatayud
1949.- José Cabanes Carbonell
1950.- Higinio Castelló Belda (**)
1951.- Ramón Silvestre Ferre (***)
1952.- Juan Puerto Francés
1953.- Milagro Pastor Pérez
1954.- Mari Fina Reig Cantó
1955.- José Puerto Vañó
1956.- Rafael Puerto Vañó
1957.- Eduardo Juan Sala
1958.- Santiago Cabanes Ferre
1959.- Vicente Calabuig Cabanes
1960.- Vicente Silvestre Cerdá (**)
1961.- Juan Antonio Llopis Castelló
1962.- Francisco Llopis Calabuig
1963.- Paquita Silvestre Vañó
1964.- Francisco Santonja Pla
1965.- José María Doménech Francés
1966.- Manuel Molina Molina
1967.- Miguel Silvestre Cerdá
1968.- Leandro Santonja Gisbert (**)
1969.- José Luis Martínez Ángel
1970.- María Luisa Gimeno Calatayud
1971.- Ramón Silvestre Ferre (***)
1972.- Juan López Coello
1973.- Agustín Ferre Silvestre
1974.- Blas Monerris Colomer
1975.- Begoña Silvestre Cabanes
1976.- María Amparo Ferre Pérez
1977.- Leopoldo Vañó Pastor
1978.- Rafael Ferre Calatayud
1979.- Valentín Molina Doménech
1980.- Manuel Molina Molina
1981.- José Cantó Molina
1982.- Blas Silvestre Belda
1983.- Francisco Vañó Silvestre
1984.- Ramón Molina Alcaraz
1985.- José Blas Vañó Santonja (**)
1986.- Francisco Fuster García
1987.- Blas Sempere Castelló
1988.- Juan Molina Molina
1989.- Francisco Molina Doménech
1990.- Ángel Calabuig Castelló
1991.- Vicente Serrano Bodí
1992.- Francisco Puerto Vañó
1993.- Leandro Santonja Gisbert (**)
1994.- Ignacio Cantó Salinas
1995.- Enrique Vicente Vaño Vicedo
1996.- Hilari Sempere i Cantó
1997.- Teresa Vañó Gómez
1998.- Mariola Calatayud Colomer
1999.- Manuel Calabuig Pascual
2000.- Vicente Silvestre Cerdá (**)
2001.- Manuel Beneyto Molina
2002.- Jorge Grau Gimeno
2003.- Elena Molina Molina
2004.- María Ángeles Vicedo Pastor
2005.- José Blas Vañó Santonja (**)
2006.- Vicent Calabuig Vañó
2007.- Ignacio Silvestre Borrego
2008.- Fernando Cantó Salinas
2009.- Lidia Ferre Cantó
2010.- Francisco Belda Pastor
2011.- Paco Blasco Vañó
2012.- Trini Bacete Belda
2013.- Laura Garrigós Balsalobre
2014.- Javier Pastor Beneyto
2015.- Lurdes Palao Belda
2016.- Xelo Belda Bacete
2017.- Andreu Vañó Sempere
2018.- Amparo Vicedo Doménech
2019.- Jaime Molina Vañó
2020.- Luis Silvestre Borrego
2021.- Pandemia COVID
2022.- Pandemia COVID

Familias tradición de capitanías: 

1943 | 1951 | 1971.-  Ramón Silvestre Ferre  1ª generación
        1960 | 2000.-  Vicente Silvestre Cerdá  2ª 
generación
        1967.- Miguel Silvestre Cerdá  2ª 
generación
                1975.- Begoña Silvestre Cabanes  3ª 
generación
                2007.- Ignacio Silvestre Borrego  3ª 
generación
                2020.- Luis Silvestre Borrego  3ª 
generación


1946.- Blas Silvestre Jornet  1ª 
generación
        1982.- Blas Silvestre Belda 
 generación


1953.- Milagro Pastor Pérez  1ª generación
        2010.- Francisco Belda Pastor 
 generación


1966.- Manuel Molina Molina  1ª generación
        1980.- Manuel Molina Molina  2ª generación
        1988- Juan Molina Molina  2ª generación
                2003.- Elena Molina Molina   generación
       
1970.- María Luisa Gimeno Calatayud   1ª generación
         2002.- Jorge Grau Gimeno  2ª generación

1978.-  Rafael Ferre Calatayud  1ª generación
                2009.- Lidia Ferre Cantó  3ª generación


1981.- José Cantó Molina  1ª generación
        1994.- Ignacio Cantó Salinas  2ª generación
        2008.- Fernando Cantó Salinas  2ª generación


1986.- Francisco Fuster García (suegro)  1ª generación
        1983.- Francisco Vañó Silvestre (yerno)   generación


1987.- Blas Sempere Castelló  1ª generación
        1996.- Hilari Sempere i Cantó   generación
                2017.- Andreu Vañó Sempere   generación


Hermandad capitanías

1955.- José Puerto Vañó.
1956.- Rafael Puerto Vañó.

1960 | 2000.- Vicente Silvestre Cerdá.
1967.- Miguel Silvestre Cerdá.

1979.- Valentín Molina Doménech.
1989.- Francisco Molina Doménech.

1980.- Manuel Molina Molina.
1988.- Juan Molina Molina.

1994.- Ignacio Cantó Salinas.
2008.- Fernando Cantó Salinas.

2007.- Ignacio Silvestre Borrego.
2020.- Luis Silvestre Borrego.

El 30 de enero de 1881, Santiago Mengual Navarro, notario de Bocairent y capitán de los Zuavos en 1878 - al que se le dedicó cuatro poemas en el cartel de las fiestas de aquel año-, fue nombrado notario de Pedreguer por permuta. Puede ser la última noticias relacionada con Bocairent, donde debió llegar alrededor de 1872. Fuente: Josep Vicent Ferre.

El capitán de 1888, José Ferre aparece en el reglamento de fiestas del 20 de septiembre de 1887.

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