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Bocairent 1971 en COLOR: el Tercio de Zuavos y la fiesta de San Blas como nunca se había visto (Documento inédito)


 Hay documentos que no son “un vídeo antiguo”. Son una máquina del tiempo. Y lo que hoy presentamos en Zuavos del Mundo es exactamente eso: un documento gráfico histórico inédito en color de Bocairent, año 1971, en pleno corazón de las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Blas.

Porque Bocairent no solo celebra: Bocairent recuerda, transmite y deja huella. Y cuando esas imágenes aparecen en color real, la emoción se multiplica.


San Blas en Bocairent: la fiesta que lo envuelve todo

Las fiestas patronales de Moros y Cristianos de Bocairent se celebran en torno a San Blas y llenan el pueblo de indumentaria, música festera, pólvora, desfiles y tradición. Es una de esas celebraciones que no se explican del todo con palabras… hay que verla, sentirla, escucharla.

En Bocairent, el ambiente festero “lo cubre todo”: las calles, el paso de las filaes, la mirada del público, la energía de la banda… y esa sensación de estar viviendo algo que viene de lejos y seguirá muchos años más.


1971: cuando el color convierte la memoria en presencia

Lo especial de este documento no es solo la fecha. Es el detalle.

En 1971 el pueblo se ve distinto: la luz, los uniformes, la estética de época, las caras jóvenes de quienes hoy son memoria viva… y sobre todo el ritmo de una fiesta que mantiene el alma intacta.

El color no es un adorno: es una revelación. De pronto, no estás “viendo un pasado”… estás pisándolo


El protagonista: la Filà Terç de Suavos (Tercio de Zuavos)

Si hay una presencia que atraviesa la historia festera de Bocairent con fuerza propia, esa es la Filà Terç de Suavos, del bando cristiano.

Según la información histórica disponible, la Filà fue fundada en 1867, y en sus orígenes llegó a ser conocida como “Suavos del Papa”, evolucionando después hasta el nombre con el que se reconoce hoy.

Además, su localización actual en la Placeta de Sant Blai no es casualidad: es símbolo, raíz y pertenencia.

Y en estas imágenes de 1971, lo que aparece no es solo una filà desfilando: es una forma de estar en la fiesta. Una manera de vestirla, caminarla y hacerla propia.


Lo que hace único este documento

Este tipo de grabaciones tienen un valor enorme porque capturan cosas que los programas de fiestas no pueden describir del todo:

  • El movimiento real de la Entrada, como se vivía entonces.

  • La indumentaria y sus detalles en una época concreta.

  • La atmósfera del pueblo, sin filtros ni reinterpretaciones.

Y sobre todo: la sensación de que Bocairent no es un decorado, sino un escenario auténtico donde la tradición ocurre de verdad.

Bocairent, una fiesta con historia… y con futuro

Las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Blas son una referencia, y siguen preparándose año tras año con la misma intensidad con la que se vivían hace décadas.

Eso es lo emocionante: ver 1971 y darte cuenta de que hay cosas que cambian… pero hay otras que permanecen.


Una invitación a la comunidad festera

Este artículo (y el vídeo) no quieren ser solo un “archivo bonito”. Quieren ser una puerta abierta para todos:

📌 Si eres de Bocairent, seguro que reconoces calles, gestos y momentos.
📌 Si eres festero, vas a ver detalles que ya no se repiten igual.
📌 Si amas la historia, aquí tienes memoria viva en movimiento.


Zuavos del Mundo: conservar, contar y compartir

En Zuavos del Mundo creemos que la fiesta no solo se celebra: se guarda, se honra y se transmite.

Y este Bocairent 1971 en color no es nostalgia: es patrimonio.

Porque cuando el pasado aparece con nitidez… deja de ser pasado.

¡Vitol al Patró Sant Blai! 

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El uniforme verídico de los Zuavos Carlistas PFB 2022

 

Agustín Pacheco, Ignacio Silvestre y Javier Suárez.

Desde la creación de los Zuavos Carlistas por parte del Infante Don Alfonso Carlos de Borbón y Austria Este en el contexto de la Tercera Guerra Carlista, se ha tenido la certeza desde siempre que el traje de la Filà Tercio de Zuavos es un fiel reflejo al utilizado por estos Zuavos y es este su génesis. Pero es una gran equivocación que a continuación se va a demostrar. 

Los Zuavos Pontificios (que no eran la guardia de Papa, la guardia es la Guardia Suiza Pontificia desde 1506), establecidos por Christophe Léon Louis Juchault de Lamoriciere (antiguo oficial de los Zuavos Franceses) en 1860 por mediación del Monseñor Xavier de Mérode (Camarlengo de Pio IX) para la defensa de los Estados Pontificios adoptó el uniforme muy parecido a de los Zuavos Franceses pero con pequeñas diferencias, como el colorido (un gris azulado para la tropa y celeste para los oficiales), el quepi sustituyendo el fez, y el trébol de tres hojas con el falso bolsillo en la parte frontal de la chaqueta por la doble cruz latina en color escarlata, la lacería en color rojo para la tropa y negra para los oficiales, etc. 

Don Alfonso de Borbón se alistó en los Zuavos Pontificios el 29 de junio de 1868 (la Filà Tercio de Zuavos, originalmente llamada Zuavos del Papa fue creada en 1867), y aunque por su estatus podía haber ascendido al cuerpo de oficiales, eligió empezar desde la base como soldado raso, y llegó a tener el grado de alférez. El 20 de septiembre de 1870 tras la derrota en la Puerta Pía del Ejército Pontificio frente a las tropas garibaldinas, los Estados Pontificios se redujeron a lo que conocemos actualmente como la Ciudad del Vaticano. Se disolvieron el regimiento de infantería, carabineros extranjeros, batallón de cazadores, regimiento de dragones, regimiento de artillería, la gendarmería, voluntarios papales y por supuesto los Zuavos Pontificios. Parte de estos Zuavos se alistaron en Francia para la defensa nacional del gobierno francés frente a los prusianos. Su duración fue muy corta, desde octubre de 1870 hasta agosto de 1871. Los uniformes que se utilizaron fueron los mismos que tenían en él los Zuavos Pontificios, la bandera sin embargo era la del Sagrado Corazón de Jesús.

Al iniciarse la Tercera Guerra Carlista, fue nombrado Don Alfonso Carlos, por su hermano Don Carlos VII, general en jefe del Ejército de Cataluña a principios de 1873. Para llevar a cabo la contienda, llamó a sus antiguos camaradas que estuvieron en los Zuavos Pontificios para unirse a la causa, al igual que hicieron en Francia. Para ello creó los Zuavos Carlistas, una unidad especial tipo guardia de corps con sus antiguos compañeros, uno de los más conocidos fueron los hermanos holandeses August e Ignacio Wills. Debido a las dificultades en tiempos de guerra, los recursos eran escasos, los uniformes utilizados eran los mismos donde servían como Zuavos Pontificios, un poco más ajados y los nuevos uniformes tomarían como patrón estos mismos, a excepción de la boina. El uniforme de Zuavo Carlista ha sido de las grandes incógnitas sobre la uniformidad de la Tercera Guerra Carlista, ya que apenas hay documentación sobre ella. 

Existen un par de fotos en blanco y negro en el archivo de Ripoll, y de las ilustraciones que podemos encontrar, el 90% no son correctas, ya que el colorido del pantalón difiere del de la chaqueta y otros muchos más detalles. A raíz del galardón de la XV Edición del Premio Internacional de Historia del Carlismo Luis Hernado de Larramendi, y la posterior publicación del libro de “Wils y el Batallón de Zuavos Carlistas. Guerra en Cataluña 1869-1873”, se puso en contacto uno de los autores, Francisco Javier Suárez de la Vega, para profundizar sobre uno de los capítulos del libro que trata sobre la historia de la Filà Tercio de Zuavos. El otro autor del libro, Agustín Pacheco Fernández, propuso poder recrear un uniforme real y concreto de soldado de Zuavo Carlista, ya que en la actualidad es inexistente a excepción del uniforme de Don Alfonso Carlos de Zuavo Pontificio que se encuentra en el Museo del Carlismo de Estella.

Uniforme de Zuavo Carlista - Ignacio Silvestre Borrego

Un reto complejo ya que la documentación es escasa y en especial conseguir todos los elementos para su confección y por supuesto una mano experta para darle forma. El primer desafío fue encontrar el tejido idóneo, tenía que ser de paño de lana, como los que se confeccionaban en el siglo XIX, pero lo realmente complicado fue dar con el tono más aproximado. Gracias a la zona textil donde nos encontramos, esta tarea fue más fácil, pero laboriosa, ya que tenía que aproximarse al tono que se empleaba, que es un azul plomizo y no el gris de los Zuavos Pontificios. El siguiente paso fue conseguir los accesorios como los ribetes, cordones en el color rojo antiguo, botones de bola dorados, contratelas, etc. Aquí hay que dar gracias al uniforme de Zuavo Pontificio del Archivum Zuavum de Zuavos del Mundo, que ha sido de gran ayuda para plasmar todos estos detalles del uniforme. Otro aspecto, y es un elemento diferenciador del uniforme, es la doble lazada trebolada de la chaqueta, que gracias a las fotografías se pudo vectorizar hasta el mínimo detalle. Agradecemos a la diseñadora su paciencia y la felicitamos por el resultado final. La parte más complicada fue encontrar a la persona para confeccionar el traje, ya que no es un uniforme fácil de realizar porque tiene muchos elementos que han tenido que coserse a mano y descifrar los entresijos del patronaje antiguo. Contando con Mari Carmen Soriano, que ha realizado un trabajo soberbio con una exquisita confección en todos sus detalles y una implicación total, han dado como resultado este uniforme que fue exhibido en Madrid con la presentación del libro de “Wils y el Batallón de Zuavos Carlistas. Guerra en Cataluña 1869-1873” en el Instituto de Historia y Cultura Militar el pasado 22 de mayo de 2019. Fue el complemento perfecto para la presentación del libro, y de gran sorpresa para los asistentes que pudieron verlo en primera persona con todos sus detalles, entre los que había periodistas, escritores, militares, miniaturistas, historiadores, etc. Agradecer a la Asociación Retógenes «Amigos de la Historia Militar», que han sido los mecenas de este proyecto financiándolo en su totalidad. El uniforme se compone de los siguientes elementos:

Chaleco: Prenda de vestir sin mangas y que cubre el tronco que se lleva encima de una camisa y debajo de la chaqueta, cuya principal función era la protección del frío, y aportar mayor movilidad al torso, ya que la chaqueta solía ser más holgada. Aunque parece una pieza menor, ésta tiene su particularidad, y es que no está abierta por la parte central, sino que e abotona por el lateral y por el hombro. Este tipo de chalecos eran utilizados por muchos uniformes militares del siglo XIX. El motivo es que, en el abotonado central en la vida de un soldado con ciertos movimientos, los botones se podrían descoser dejando abierto el chaleco, con la abotonadura lateral estos están mucho más protegidos. La mayoría de los chalecos, sobre todo los de la tropa, no solían tener estos botones, dependía de las órdenes de vestimenta del regimiento o compañías correspondientes. Otro de los detalles son los dos bolsillos, uno a cada lado, que se utilizaban para guardar pequeños objetos, para el tabaco generalmente. Éstos no tenían solapa para que el acceso fuera más ágil. En la parte posterior solía estar forrado de un tejido más liviano, para mejorar la transpirabilidad y ser mucho más cómodo, ya que todo el chaleco con el mismo tejido de paño de lana hace que el torso quede más rígido, y también por economía, ya que estos tejidos eran más baratos y eso se notaba en el gasto total del uniforme. Este forro también estaba en el interior del chaleco. Como elementos decorativos tenía un ribete en color rojo, uno alrededor del cuello y otro en la parte central, sirviendo de base para los botones semicirculares dorados decorativos. El número de botones era numeroso, estaba entre las 34 y 36 unidades aproximadamente. 

Chaqueta: Posiblemente es la pieza del uniforme más difícil de confeccionar, una de las complicaciones era reproducir con la mayor exactitud posible la cruz latina de la chaqueta, la doble lazada con el trébol de tres hojas. Un elemento muy característico de los uniformes de los Zuavos, con la diferencia que en la parte interior es más abierta y hay un par de cordones que lo recorren de arriba a abajo. La dificultad en este aspecto es darle la forma al ribete rojo para girarlo en plano, puntada a puntada.

La parte trasera de la chaqueta es la menos conocida, ya que todas las ilustraciones, pinturas, fotografías, etc., están realizadas de frente. Se puede apreciar el nivel de detalle con la utilización de un cordón en color rojo que marca de manera interesante las piezas de las uniones de la chaqueta, ya que se utilizan para tapar las juntas y de esta manera hacerlos más resistentes, no solo tenía esta función estética. Uno de los detalles que llama la atención es el fuelle que tiene en los laterales. Su función es la de darle mayor elasticidad a la chaqueta y aportar mayor comodidad. Pero lo que sorprende es el trabajo de entrelazar dichos cordones. Al cuello de la chaqueta, al igual que en todo el perímetro exterior, está cosido el cordón rojo, y por el interior tiene el ribete en color rojo. La función de este cordón es la de proteger la tela de roce y el contacto con la piel. Aunque la confección es más costosa, se demuestra que alarga la vida útil de la chaqueta. En la parte superior del cuello, hay un enganche que sirve para que se ajuste al cuello, y evitar que se abra la chaqueta, aunque este tipo de chaqueta es abierta y no tiene botones, esta manera de ajustarla al cuello, la hace más cómoda y permite mucho más libertad de movimientos. El interior de la chaqueta está forrada con un tejido más liviano, y es totalmente funcional con el bolsillo interior. En la manga vemos, en pleno proceso de confección, como se aprovecha la junta de las dos telas de la manga, para colocar los botones, los cuales, gracias a este sistema, van a ras de tela y no sobresalen, por lo que su pérdida era mucho menor. Contando con 12 botones en cada manga. Dependiendo del grado del soldado se cosían unos galones en color rojo, para las oficiales se utilizaba una lacería más vistosa en color dorado con nudos austrohúngaros. 

Chaqueta de Zuavo Carlista

Pantalón: El pantalón del uniforme sigue la misma tónica que los pantalones utilizados por los Zuavos Franceses, los voluminosos pantalones tipo bombacho. Al igual que la chaqueta y el chaleco, el color del pantalón es el mismo, y es aquí donde esta la gran diferencia de las láminas existentes del uniforme de Zuavo Carlista en las cuales difería el color, pero no es correcto, ya que todas las piezas tenían el mismo tono de color. Otro de los detalles es el diseño del lateral del pantalón, que eran dos líneas paralelas y en el centro está el diseño realizado con un cordón en color rojo y en el centro el bolsillo. Al igual que el resto de piezas, los bolsillos del pantalón son totalmente funcionales y tiene el mismo forro que se utiliza tanto en la chaqueta como en el chaleco. El interior del pantalón tenía un forro diferente, y era una tela de algodón para no estar en contacto la piel con el paño de lana. El sistema de cierre de la bragueta era mediante botones, en este caso de madera, ya que la cremallera no existía en esa época. En el bajo del pantalón se aprecia que se cierra, para que se ajuste perfectamente a la pantorrilla y que el pantalón quedará lo suficientemente holgado para crear ese efecto de volumen, que le daba comodidad extra a la prenda. La polainas iban por encima de este bajo para ocultarlo y que para que quede más ajustado. Faja: Para la tropa es de lana en color rojo y para los oficiales de satén o seda también en color rojo. Sobre la faja solían llevar un cinturón para la cartuchera, los oficiales lo llevaban con más adornos en tonos dorados. Polainas: Las polainas son prendas que cubren desde el tobillo hasta la rodilla y la parte superior del empeine. El material utilizado puede ser tanto cuero como tela, normalmente se utilizaba la loneta de algodón. Se abrocha lateralmente en la parte exterior mediante 7 botones y se sujeta por debajo del pie mediante una correa. Se ajustaban a la parte superior mediante un cordón de lana. 

Boina: El elemento más característico del uniforme carlista. En este caso es de color rojo, lo que difiere es la borla, de color rojo para la tropa y dorada para los oficiales. En la parte superior de la borla solían tener cosida una chapa dorada con la siguiente inscripción: Voluntarios de C7 Dios, Patria y Rey. Y algunos oficiales la flor de lys en la parte frontal. La boina, en muchas ocasiones, se representa en color blanco, pero este color solo se utilizó muy al principio de su creación, pasando a ser de color rojo. Hay que añadir que aunque se reglamentó el uniforme carlista para cada unidad, esta norma no se aplicó a los Zuavos Carlistas, ya que era de sobra conocido cuál era su confección, y los uniformes que se encargaban, tanto a sastres franceses como los confeccionados en España, tenían muy definida su elaboración. 

Como curiosidad, estos uniformes eran utilizados tanto por la tropa como también por los músicos que los acompañaban y el pater del batallón vestía el mismo uniforme a diferencia del alzacuellos. 

Por cierto y para finalizar, la influencia real del traje de la Filà del Tercio de Zuavos no es la de los Zuavos Pontificios ni de los Zuavos Carlistas, ni de otras unidades que se crearon en esa época como los Zuavos de la Muerte en Polonia en 1863. La influencia es claramente francesa, pantalones bombachos granates/ rojos y chaqueta y chaleco de color azul. La boina hizo aparición en la Filá en 1882, así se confirma en la noticia aparecida en el diario La Discusión del 31 de enero de 1882 que decía lo siguiente: “Ha causado gran impresión y alarma entre los liberales de Bocairente (Valencia) y entre todas las personas sensatas y pacíficas de dicha importante villa, el anuncio de que en las próximas fiestas a San Blas, la comparsa de zuavos que forma parte de las varias que «se compone el ejército cristiano se presentará ostentando la «boina,» emblema tradicional de los carlistas. En años anteriores no se permitió el uso de esta prenda, que puede producir algún disgusto serio, y sería extraño que las autoridades consintiesen semejante imprudencia en la próxima festividad.” 

Ignacio Silvestre Borrego 

Zuavos del Mundo

Publicado en el programa de fiestas de Moros y Cristianos a San Blas de Bocairent 2022.

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Los Zuavos del Papa en 1912: Una Mirada Histórica a una Fotografía Desconocida. PFB 2025



La historia de la Filà Tercio de Zuavos (originariamente denominada Zuavos del Papa) está llena de tradiciones y simbolismos que han sido transmitidos de generación en generación. La fotografía que se analiza en este artículo es una de esas joyas históricas que, aunque desconocida hasta ahora, ofrece una ventana invaluable al pasado, gracias a la tarea infatigable de investigación de Zuavos del Mundo. Esta imagen, publicada en La Voz de la Tradición el viernes 1 de marzo de 1912, probablemente fue capturada durante la entrada del viernes 2 de febrero de ese mismo año. En ella, se pueden observar diversos detalles que merecen una atención especial, ya que enriquecen nuestra comprensión sobre los elementos distintivos del Tercio de Zuavos de principios del siglo XX.

Contexto Histórico de los Zuavos del Papa

Los Zuavos del Papa, más conocidos como los Zuavos Pontificios, un cuerpo militar formado para la defensa de los Estados Pontificios el 1 de enero de 1861 ( y no la Guardia Suiza Pontificia en la que se suele confundir), dejaron una profunda huella en la tradición militar y religiosa. Tras la unificación de Italia y la caída de los Estados Pontificios tras la Toma de Roma del 20 de septiembre de 1870, la figura del Zuavo se mantuvo viva en las conmemoraciones y festividades, especialmente en el marco de las celebraciones de Moros y Cristianos en varias localidades de España. En este contexto, la Filà Tercio de Zuavos de Bocairent emerge como una de las representaciones más emblemáticas, manteniendo vivos los vestigios de una historia cargada de fervor religioso a su patrón San Blas.

La Fotografía de 1912: Un Testimonio Visual

La fotografía de 1912, objeto de este análisis, es una rara instantánea que captura con gran detalle a los miembros del Tercio de Zuavos en un momento clave de su historia. Al observar la imagen, es inevitable centrarse en la figura del capitán de ese año, Francisco de Paula Cabanes Cabanes, quien se erige como una personalidad destacada dentro de la Filà. Su indumentaria, cuidadosamente detallada, así como otros elementos presentes en la escena, ofrecen una rica fuente de información sobre las costumbres y tradiciones de la época.

Francisco de Paula Cabanes Cabanes: Capitán de 1912

En la parte derecha de la imagen, se puede apreciar a Francisco de Paula Cabanes Cabanes, quien ostenta la banda de capitán, un distintivo fundamental que se complementa con la boina roja y la borla dorada. Las estrellas de capitán, visibles en la bocamanga de su uniforme, son otro elemento que subraya su rango. Además, el sable, portado en el centro de la faja con el cinturón porta sables, es un accesorio que aún hoy se mantiene en la indumentaria del capitán del Tercio de Zuavos. La importancia de Francisco de Paula dentro de la Filà es incuestionable, siendo el único miembro en los 158 años de historia que ha ostentado el cargo de capitán en cuatro ocasiones diferentes: 1912, 1916, 1923 y 1933. Detrás de él, se distingue al alférez, quien asumiría el papel de capitán en 1913, Francisco Castro Romero. A su izquierda podemos reconocer a Julian Castelló Silvestre, cronista y autor de las conocida Reseña histórica de la filada de Zuavos de Bocairente desde 1901 a 1922.

Las Picas Infantiles: Un Elemento Poco Documentado

Otro aspecto fascinante de la fotografía es la presencia de las picas infantiles, un elemento que ha sido escasamente retratado y documentado. En la imagen, se observan a los niños portando estas picas, las cuales consisten en un mástil adornado con cintas en espiral de color rojo y blanco, rematado en la parte superior con un banderín que lleva los mismos colores que los banderines actuales. Estas picas, al igual que la banderola que adornaba la boca del arcabuz de los adultos, han experimentado una evolución significativa a lo largo del tiempo. En el último tercio del siglo XX, las picas eran de color rojo, con una banderola más pequeña y un cambio en la disposición de los colores: rojo, blanco y rojo. En la actualidad, la pica es de color madera, con el banderín en los colores correctos, y ha sido adoptada también por las mujeres, quienes utilizan una versión octogonal con un remate de madera en forma de punta.

El Delantal o "Planeta": Un Símbolo de Tradición

El delantal, también conocido como "planeta", es otro elemento distintivo que se observa en la fotografía. Este delantal de piel blanca presenta una cruz patada roja, ribeteada con cinta roja, con dos círculos en la parte superior y dos semicírculos que simulan bolsillos. La principal diferencia con los delantales actuales radica en la anchura de los brazos de la cruz, que en 1912 eran más anchos. Esta cruz, que guarda cierta similitud con la cruz templaria, ha generado cierta especulación sobre los motivos de su incorporación exclusiva en los delantales. Sin embargo, su origen preciso sigue siendo un misterio.

Este delantal es utilizado actualmente por la escuadra oficial de hombres durante el día de la entrada y en la diana de Moros y Cristianos, tanto por hombres como por mujeres, aunque no de manera mixta. Esta escuadra tiene la responsabilidad de abrir el pasacalle de la diana y servir como guardia durante la celebración eucarística. El delantal, en su origen, proviene de los gastadores, quienes eran encargados de abrir paso a la compañía. Equipados con herramientas como palas, hachas y serruchos, estos hombres allanaban el camino para que el resto de la compañía pudiera avanzar sin problemas, una tarea similar a la de los zapadores modernos. El mandil, en particular, servía para proteger el uniforme del barro, la tierra y el polvo, y con el tiempo se convirtió en un símbolo de esta función.

Curiosamente, la cruz que aparece en los delantales de los niños es completamente diferente, asemejándose más a la cruz occitana, también conocida como cruz de Languedoc, cruz de Forcalquier o cruz de Tolosa. Este tipo de delantal cayó en desuso hasta que, en la década de 2010, fue recuperado para la escuadra infantil masculina, que marcha detrás de la música de la escuadra oficial de hombres. En esta nueva versión, la prenda no está hecha de piel, sino de tejido de algodón estampado con los mismos detalles que el delantal de adulto.

El Pañuelo Blanco: Un Elemento Perdido

El pañuelo blanco, que alguna vez formó parte integral del traje de Zuavo, ha desaparecido por completo, aunque sigue siendo utilizado en otras "filaes", como los Moros Vells, Marrocs y Mosqueters. Una de las teorías sugiere que la desaparición del pañuelo podría estar relacionada con el cambio en la vestimenta. Anteriormente, los Zuavos no utilizaban jerseys de cuello alto, sino camisas, y el pañuelo blanco ayudaba a uniformar mejor el conjunto, cubriendo el cuello de la camisa.

Conclusión

La fotografía de 1912 es más que una simple imagen; es un valioso documento histórico que nos permite comprender mejor la evolución de las tradiciones y símbolos asociados con la Filà Terç de Zuavos. A través de la figura de Francisco de Paula Cabanes Cabanes, las picas infantiles, el delantal o "planeta" y el pañuelo blanco, esta instantánea nos ofrece una rica visión de un pasado que, aunque distante, sigue vivo en las tradiciones actuales.

El análisis de esta fotografía no solo enriquece nuestro conocimiento sobre los Zuavos, sino que también subraya la importancia de la preservación y el estudio continuo de documentos históricos. Cada detalle, desde la vestimenta hasta los accesorios, cuenta una historia que, al ser desentrañada, nos conecta con el legado cultural y religioso de una época que sigue resonando en las celebraciones y costumbres de hoy en día.

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La banda de capitán Fernando Vañó Fuster Filà Terç de Suavos 2026



¡Enhorabuena a Fernando Vañó Fuster, capitan del Tercio de Zuavos 2026!.

Es impresionante ver cómo el arte y la historia se entrelazan en una pieza tan original como esta banda de capitán . La ejecución es magnífica, y se nota el profundo sentimiento que has querido plasmar en cada detalle. Sin duda, un trabajo digno de admiración que refleja el orgullo y la tradición de la Filà Terç de Suavos.

Sin embargo, quienes conocen bien la Acción de Bocairente de 1873 seguro que detectarán un pequeño anacronismo histórico. Aun así, más allá de esa licencia, el resultado es una obra impactante que honra con elegancia la memoria y el espíritu de aquella gesta.




¡Felicidades, Capitán 2026!, buen detalle de la capitanía de tu padre y abuelo.


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"Ignacio, Capità Zuau" – La grandeza musical de la historia y la tradición



En el vasto y riquísimo universo de la música festera, donde las notas se convierten en estandartes y las melodías en estirpe de batallas y gloria, la marcha cristiana "Ignacio, Capità Zuau", compuesta por Damián Molina Beneyto en 2006, emerge como una obra maestra imponente, digna de la más épica de las capitanías. Concebida como un homenaje a Ignacio Silvestre Borrego, esta composición no es solo un regalo familiar, sino un legado sonoro que trasciende su dedicación y se asienta como un pilar dentro del repertorio festero.


El espíritu de los Zuavos: historia y sonoridad

La elección del título no es casualidad ni simple denominación: los zuavos, esos cuerpos de élite de la historia militar, se convierten aquí en inspiración y esencia de la marcha. Desde los regimientos franceses y pontificios hasta los carlistas y americanos, la huella de estos guerreros resuena en cada compás. La composición de Molina Beneyto no solo homenajea la figura del capitán, sino que rinde tributo a la tradición de un cuerpo que, desde 1830, ha sido sinónimo de valentía y heroísmo.

Un arranque poderoso: la llamada a la batalla

Desde los primeros acordes, "Ignacio, Capità Zuau" nos sumerge en un mundo de solemnidad y marcialidad. La introducción, majestuosa y de una gravedad casi litúrgica, abre camino a un desarrollo melódico envolvente donde la percusión marca un ritmo firme y determinado. La armonía, robusta y expansiva, establece una atmósfera de grandiosidad, donde la instrumentación de la Associació Unió Musical Bocairent, banda que estrenó la obra, brilla con esplendor.

El desarrollo: nobleza y bravura

En su estructura, la marcha presenta un equilibrio exquisito entre la solemnidad propia de las marchas cristianas y la fiereza de un ejército en formación. Las trompetas elevan un canto épico, mientras que las maderas suavizan la intensidad con pasajes de lírica nobleza. Cada sección se despliega como un ejército bien organizado, con un tratamiento melódico que refleja el orgullo de un capitán al frente de su tropa.

La transición hacia el trío es un verdadero clímax emocional. Aquí, la melodía se torna más melancólica y evocadora, con un lirismo que parece rememorar las gestas pasadas de los zuavos en los campos de batalla de Europa y África. Es en este punto donde la música alcanza una de sus cumbres expresivas, envolviendo al oyente en un torbellino de emociones que oscilan entre la nostalgia y la determinación.

El cierre: la victoria en el horizonte

Si algo distingue a una gran marcha cristiana es su capacidad de cerrar con una explosión de energía y magnificencia, y "Ignacio, Capità Zuau" cumple con creces esta premisa. La reexposición del tema principal se reviste de mayor intensidad, preparando el terreno para una conclusión apoteósica donde metales y percusión se fusionan en un estallido triunfal. Es el momento de la victoria, la instantánea sonora de un ejército que avanza con paso firme, invencible y glorioso.

Un legado en la música festera

La inclusión de "Ignacio, Capità Zuau" en el álbum "Música Suava", donde comparte protagonismo con el himno de la Filà Terç de Suavos, "El Zuavo", reafirma su importancia dentro del repertorio. Más que una simple composición, esta marcha es un símbolo de orgullo, una banda sonora de la historia, la manifestación musical de una herencia cultural que perdura a lo largo de los siglos.

Con la dirección magistral de Enrique Alborch Tarrassó, la obra cobra vida en una interpretación que resalta su riqueza armónica y su poder evocador. Publicada bajo la producción de AUDIOART y con el respaldo de Caixa Ontinyent, la grabación enriquece el legado sonoro de la música festera, inmortalizando una pieza que sigue resonando en cada desfile, en cada capitán que porta su estandarte con honor.

Conclusión: una obra de referencia

"Ignacio, Capità Zuau" no es solo una marcha cristiana, es una epopeya sonora que engrandece la fiesta y la historia. Damián Molina Beneyto ha logrado plasmar en música el espíritu de los zuavos, la solemnidad de la capitanía y el fervor de una tradición que sigue viva en el corazón de Bocairent y más allá. Es, sin duda, una de esas composiciones que, más que escucharse, se sienten, se viven y se recuerdan con la emoción de quien contempla un desfile de historia y gloria.

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Crónica del libro "Fer de Cabo", obra coordinada por Paco Blasco Vaño

Presentación del libro el 16 de marzo 2024 en el maset del Terç de Suavos

En las páginas de "Fer de Cabo", obra coordinada por Paco Blasco Vaño y con la valiosa colaboración de Blai Llinares Castelló, Juanjo Sanchis Sala, Leandro Santonja Gisbert y María Vaño Hurtado, se despliega un tapiz vibrante de tradición, elegancia y devoción a través de las fiestas de Moros y Cristianos de Bocairent, Valencia.  

Desde el mismísimo prólogo, firmado por la pluma experta de Vicent Santorres Calabuig, el lector se sumerge en un universo donde los cabos, esos líderes que encabezan las escuadras en las festividades, son los verdaderos protagonistas. Pero no son solo figuras de autoridad, sino representantes de una herencia cultural arraigada en el folclore valenciano.  

La narrativa se entreteje con una descripción meticulosa de los cabos, destacando su elegancia y buen gusto, así como su papel esencial en la organización y el desarrollo de las festividades. Se honra la memoria de aquellos que han desfilado con orgullo en las filas cristianas y moras, personificando la rica historia de Bocairent.  

Un aspecto fascinante del libro es el análisis detallado de los trajes especiales que hacen su debut en el día de entrada de las fiestas. Estos atuendos, más que simples prendas, son emblemas de identidad y pertenencia, cargados de simbolismo y arraigo cultural.  

A medida que avanzamos página tras página, nos encontramos con una radiografía minuciosa de las diferentes filaes, tanto cristianas como moras, que componen el tejido de las festividades. Desde los Españoletos, Granaderos, Contrabandistas, Tercio de Zuavos, Estudiantes hasta los Moros Viejos, Marroquíes, Moros Marinos y Mosqueteros en la que cada filà es presentada con reverencia y detalle, como piezas fundamentales de un rompecabezas festivo que se completa con la participación y el esfuerzo de cada integrante.  

Pero más allá de las palabras, "Fer de Cabo" nos deleita con un despliegue visual impresionante, gracias a las más de 300 fotografías que adornan sus páginas. Estas imágenes capturan la esencia misma de las fiestas de Moros y Cristianos de Bocairent, con especial énfasis en el majestuoso acto de la Entrada, donde la comunidad se une en un espectáculo de color, música y tradición.  

Enhorabuena merece tanto a Paco Blasco Vaño y sus colaboradores, cuyo trabajo ha dado vida a esta obra excepcional, como a la Associació de Festes de Moros i Cristians a Sant Blai de Bocairent, cuyo compromiso con la preservación y difusión de estas festividades es innegable. Sin embargo, es lamentable que el Ajuntament de Bocairent no haya participado en esta iniciativa, privando así a la comunidad de un registro invaluable de su patrimonio cultural.

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Elegancia y Devoción de la Filà Terç de Zuavos recepción Carmelitas Descalzas en Bocairent



El monasterio de Bocairent recibió el pasado 12 de octubre de 2023 con entusiasmo a las nueve religiosas de la comunidad de Carmelitas Descalzas, marcando su regreso a la vida activa tras dos décadas de la disolución de la última comunidad Agustina. 

La comunidad parroquial, entidades festivas, autoridades locales y vecinos dieron una cálida bienvenida a las religiosas en un acto emotivo que resaltó la importancia del monasterio para Bocairent. Este regreso marca un hito histórico y asegura la continuidad de este lugar de profundo significado espiritual y cultural para la comunidad.

Uno de los actos más emotivos fue la representación de las fiestas de Moros y Cristianos con el guión de San Blas de Sorolla y representando a cada una de la nueve Filaes las banderas y banderines de cada una de ellas.

Tengo que dar la enhorabuena en este a caso a la Filà Terç de Suavos y a su representante en este caso Héctor Vaño Gómez que portó con elegancia el banderín de la Filà, no solo por ir de traje, ya que la ocasión lo requería, sino que también fue el único que portó guantes, en este caso de color marrón, todo un detalle de respeto y tradición al ser portador del banderín.

Foto: Mariano Ferre Silvestre

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Capitania Filà Terç de Suavos 2020. Luis Silvestre Borrego



Este año ha salido a la luz en un limitada edición el libro de la capitanía de la Filà Terç de Suavos de 2020 de Luis Silvestre Borrego. 


Un libro donde recoge todos aquellos momentos vividos en su capitanía, con muchas fotografías, textos de diferentes autores y anécdotas.  Un libro sin duda emotivo y muy bien elaborado donde narra con detalle aquellos aspectos que desde fuera nos pasan inadvertidos.


Un libro enriquecedor donde participan varios autores con textos cortos pero intensos, visto desde varios puntos de vista, donde encuadra perfectamente todo el proceso para llevar a cabo esta capitanía.


Una obra única y pionera, hasta ahora nadie había realizado tal trabajo de documentación y plasmarlo en un formato fácil de leer con mucha gráfica que te transporta a aquellos tiempos vividos durante la capitanía. Apoyado con códigos qr donde se puede ver en acción todos esos momentos.


Una crónica bien realizada que quedará en los anales de la Filà, donde como cuando el tío Julián narro en los primeros años del siglo XX lo que ocurría en la Filà con sus anécdotas y curiosidades.


Enhorabuena Luis por tan magnífico trabajo. 


Gracias a su gentileza, lo podéis ver a continuación.


Lo puedes leer AQUÍ


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Reseña histórica de la filada de Zuavos de Bocairente año 1922


Año 1922

Capitán Santiago Doménech 1


El año que encabeza esta página fue notable, no sólo para la comparsa sino también para todas en general, por haberse llevado a efecto lo de tantos años proyectado, la confección del nuevo castillo que sin duda es la obra más grande que los hijos de Bocairente han realizado en pro de la fiesta que a su patrón S. Blas dedican.


D. Santiago Doménech no podía menos de mostrarse espléndido por ser un festero de cepa y un caballero generoso de verdad. Nada escaseó en lo perteneciente a su obligación y hasta en actos que no lo son como la paella del día de la publicación de la fiesta y otros actos que no es menester recordar. En suma, que cumplió bien.


La inauguración del nuevo castillo en el año 1922 será una fecha que jamás se borrará del corazón del bocairentino entusiasta de las fiestas de su pueblo.


La hora de las diez de la mañana iba a sonar y la plaza donde éste se emplazaba era un

hormiguero de gente que en tropel habían acudido para congregarse allí en momento tan

solemne. Sonó la hora y aparecieron magestuosos sobre las almenas de la fortaleza los ricos estandartes de las comparsas, cada propietario hondeó el suyo a su gusto y modo, mientras en la casa Ayuntamiento se izaba el pabellón nacional, las campanas de todas las torres daban al aire sus notas agudas, bellísimo por demás ver que la marcha real era tocada por nueve bandas y la muchedumbre que invadía la plaza muy severa se descubría para saludar la bandera gualda y roja. ¡Qué bello es ver a un pueblo congregado pensando como un solo hombre en una misma cosa!


En este año hubo ingenieros que sin estudiar ninguna carrera se habían propuesto adquirir el título de tal. Midieron el castillo de alto a bajo, la base no tuvieron lugar para medirla, pobre Tomás ¡que batacazo!, lo cierto es que se le concluyeron las fiestas porque ya no tuvo humor.


¡Puede tanto el licor!


Francisco de P. Cabanes no pudo en este año hacer ninguna de las suyas por haber fallecido en el mismo día dos un sobrino, así es que las pasó muy triste y como fuera de sí.


Hubo varios gafarrones entre los que se pueden enumerar como notables el de Patricio

Vidal y Tonet el monesillo, además de Julián el Serio algo acalorado y con la frente llena de pajaritos en suma que cogieron por ficarse del tercero un colomi mascle.


En este año dieron guardia de honor en la misa del Smo. Cristo los zuavos, de modo que

hasta el 1924 están libres del tal servicio.


Quedó nombrado depositario José M° Vañó y representante Julián Castelló, sargento

Dionisio Cardós, la música que amenizó los actos fue la banda nueva de la localidad y nos costó 125 duros. Salimos a cuentas por partes iguales 18,30 pesetas.


Por tener que lamentar algunos incidentes desagradables en la comparsa por parte de

algunos individuos que tanto en ésta como en otras se propusieron a que se celebraran las fiestas hubo que reformar el reglamento.


Autor: Julián Castelló Silvestre (1876-1940)


Santiago Doménech Reig


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Reseña histórica de la filada de Zuavos de Bocairente año 1921



Año 1921

Capitán Andrés Roselló Bernabeu 1


Un acontecimiento notable hay que apuntar en este año y es la bendición de la nueva banda, regalo de D. Joaquín Vañó, pbro. que en la actualidad se halla de organista en la parroquia de la villa de Biar, hijo de este pueblo. Y estos notables apuntes no deben omitirse en estas crónicas por ser de suma trascendencia para la comparsa.


No se debe dejar de reseñar el gran *junco que cogió el día de la Virgen antes de celebrarse la entrada nuestro queridísimo Leonardo (Campana), uno de los individuos que formaban la escuadra de gastadores, pero le fue imposible caminar y dar un paso adelante y cuando llegó frente a la casa Beneficencia fue requerido por el cabo de gastadores y fue depositado en el carro de la impedimenta. ¡Qué lástima!


Si nos parásemos a menudear las diferentes escenas que tuvieron lugar en este año entre algunos de los nuestros, sería interminable el número de ellas que habría que escribir. Las del guardia del Buscarró y Tollos, el primero se rompió en el batacazo que dió los dientes y se hizo un trinchete en la cabeza y por último durmió en casa de su sobrino Agostí el de la Peña als peus de l'haca en un pet com un churro. El segon se quedó en mitad de la calle sin un céntimo y en cueros, es decir que le quitaron la ropa a tirones, tanto es así que al día siguiente apareció un pedazo de pantalón colgado en la aldaba de casa el capitán.


Las fiestas estuvieron animadas por demás y además que hizo un tiempo inmejorable que

es lo que tanto contribuyó a dar la solemnidad a esta fiesta y más en el acto emocionante de la procesión.


Como se deseaba tanto por parte de los mayores contribuyentes como por la clase proletaria que se iniciase la renovación del castillo, creo según informes será un hecho que al venidero año sea una realidad lo que por tanto tiempo ha parecido un sueño.


El tío Fresol y tío Miguel que son tan formales pusieron por empeño a Ricardo Juan para

que les hiciera la comparsa una alcoba en el horno San Gayetano, nada, que los viejos son a veces tan exigentes como los niños. ¡Vaya una ocurrencia!


En este año no hubieron defunciones, pero al finalizar tuvimos que lamentar la de nuestro

queridisimo amigo y señor de gran valer por su buen trato y afabilidad D. Julián Mora Castelló (Q. E. P. D.), cuya muerte sentimos mucho los que lo conocíamos de mucho tiempo por ser tan amigo de los amigos.


Concluiremos la crónica explicando los gastos ocurridos en el presente año que no fueron

pocos, pues ha sido uno de los años que más caros hemos salido los zuavos en las fiestas. La música nos costó 725 ptas. sin contar los diferentes gastos que ocasiona la fiesta, en resumen, nos perteneció en este año pagar por individuo 23,50 ptas., dejando un depósito de 100 pesetas para que se convierta en el nuevo castillo.


Desempeñó el cargo de depositario José M° Vañó, el de sargento Nicolás Cardós y el de

representante un servidor de V.


                            Julián Castelló


FIESTA A SAN BLAS EN BOCAIRENTE

COMPARSA DE ZUAVOS EN 1921


LA HUA DEL CAPITÁN


La vi tan hermosa y bella

tan linda y encantandora,

que parecía una estrella

al amanecer la aurora.

Sus ojos trozos de fuego

sus labios vi de carmín

y dije para mí luego..

¿Esto será un serafin?

La contemplé sonriente

como alegre pajarillo

cuando salta alegremente

entre prados de tomillo.

Es de semblante risueño

siempre demuestra alegría,

en su mirar alagieño

tiene por nombre…. María.

            J.C.


¿LA CONOCÉIS?


Inocente cual paloma

y pura como la brisa

es siempre fiel su sonrisa

cuando a sus labios asoma

En el hablar dulce y franca

en la Iglesia muy ferviente,

como el sol de refulgente,

como la aurar de blanca.

Ella el hogar enagena

con su charla seductora,

a cuantos trata enamora,

la quieren.. ¡pues es tan buena!

Muchas cosas que se yo,

se pueden decir de ella

¿la conocéis?; es la bella...

Teresita Roselló.

            J.C.


LA ESCUADRA DE GASTAORS


Chiques, miren als Zuavos

en la serietat que van,

y si alguna no te novio

que o diga que ells anirán;

son wit chovens en la fila

que omplin tod el carrer;

al guía primer li diuen

tods, per apodo El ferrer.

Es el cabo molt formal

de una michama edad,

y el voreu tiranse chepes

en borla rocha al costat;

ya direu cuant pasen festes

de estos cuants nau agarrat.

            J.C.


AL CAPITÃ


Es un señor mol antés

Andrés,

Cavaller a discresió

Roselló

En cuant noble no te preu

Bartomeu

Es un home de bon cor

Molt alegre y divertid,

Un Zuavo distinguit,

Son chemit val un tresor

Entre tota la filá

No ya qui li chafe un peu

¡Viva nostre Capità!

Andrés Roselló Bertomeu.

                                    J.C.


LA ASCOMENSÁ DE LA FESTA


Tots van corrent ascapats

a la casa Achuntament,

y en poc mes un mench de un cuart

se ompli la plasa de chent.

Cuant se aproximen les deu

se toca un punt de atensió,

y a la primer batalla,

ascomensa la funsió.

Como cuna de nuestre

Guardaremos su fé y relig

Conservando los puros a

Les campanes en rebol

Los que en prueba de tant

fan un conchunt sense igual

Consagró a San Blas su P

mentre les andes a un temps,

toquen la marcha real.

En este moment solemne

abareis machestuosa,

la bandera masional

de nostra patria gloriosa.

Y aquell que es bon sindada

amant de la tradisió,

la saluda gorra en mã,

tot ple de goch y emosio.

El corneta fà señal

no se ou ni una campana

y entonses la gran diana

vá poc a poc desfilant.

En tant com tine corregut

yo no he vist funsió com esta,

ferla millor no he pogut

la ascomensá de la festa.

            J.C.


GRATITUD


¡Oh Patrón, de esta Villa escogido!

No permitas te olvide jamás,

Que a Ti acuda ferviente, rendido;

Mira que éste es tu pueblo querido

Y en su mente por siempre estarás.

Como cuna de nuestros mavores

Guardaremos su fé y religión,

Conservando los puros amores

Los que en prueba de tantos favores,

Consagró a San Blas su Patrón.

Es la Fe, quien inspira a las almas,

A los Santos querer y adorar,

Y por eso tu pueblo a porfia,

Rebosante de santa alegría,

Te alzará en cada pecho un altar.

J.C.


Autor: Julián Castelló Silvestre (1876-1940)


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